De las profundas aguas del Embalse Peñol-Guatapé, emana una estructura metálica símbolo de la memoria de un pueblo. Es la Cruz del Viejo Peñol que recuerda que en este sector quedaron sepultados más de 250 de historia del antiguo poblado urbano del municipio de El Peñol.

La cruz está ubicada precisamente en el punto exacto donde se encontraba el templo parroquial y su construcción se dio luego de que se derribara el frontis de la edificación religiosa, la cual, en un inicio, se acordó sería la estructura que quedaría en pie haciendo memoria del pueblo.

Ante la negativa por cuestiones de navegabilidad, según Empresas Públicas, se dio paso a la edificación de esta estructura que en su base en concreto mide 25 metros de altura, hasta donde el embalse alcanza su máximo nivel en este sector.

El sitio es de visita recurrente por parte de turistas que llegan en sus botes y lanchas, sin embargo el principal momento de peregrinación al sector es todos los 6 de enero cuando, gran parte de la población de El Peñol, acompañados de algunos foráneos, acuden allí para celebrar la tradicional Misa de Pueblo Viejo.

Allí, mientras el sacerdote predica desde la base de la cruz y algunos fieles escuchan a su alrededor desde lanchas, botes y planchones, otros más lo hacen desde la Casa Museo, lugares que se convierten en recuerdo viviente y melancólico de una historia que, aunque sepultada en las aguas, se reivindica cada día en la memoria de los peñolenses.


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